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30 Jul

De Helloween a Judas Priest: crónica de un concierto en Rivas 2015

Publicado por Musicandrock  - Etiquetas:  #Conciertos recomendados, #Estuvimos allí, #Heavy metal

Por Eduardo Moreno

 

El verano más caluroso que se recuerda no detuvo una esperada tarde-noche de historia viva del Rock en Rivas Vaciamadrid, una ciudad que empieza a ser referencia de grandes conciertos gracias al auditorio Miguel Ríos. La historia de este gran auditorio al aire libre tiene su propia importancia, la zona donde se ubica fue durante décadas un vertedero donde la ciudad de Madrid abandonaba sus residuos bien lejos de los barrios ricos. Hoy, gracias a un gran esfuerzo, las miles de toneladas de basuras fueron confinadas y sobre sus restos se ha construido este auditorio donde hoy surgen, de las cenizas del abandono de épocas pasadas, algunos de los grandes conciertos del Rock con mayúsculas y muchas otras actividades de ocio y cultura. Parece que el paso del tiempo no todo lo deteriora, quizá se preparan mejores tiempos para la lírica.

 

Pero vamos con la velada. Un cambio de última hora en el cartel puso sobre las tablas a la clásica banda suiza Krokus para romper el hielo. Por decirlo de alguna manera, porque los seguidores que ya llenaban cerca del cuarto de entrada a las siete y media de la tarde de aquel 26 de julio, no hacían otra cosa que buscar la sombra o las mangueras de Protección Civil que trataban de evitar alguna que otra insolación. Nada detuvo, como decimos, a la buena música, y el personal comenzó a disfrutar con este rock potente que casi debería pagar derechos de autor a los AC/DC desde que en los años 70 los suizos quedaran prendados, y con razón, de la música de los australianos. Todo un regalo para los más veteranos e iniciados el poder escuchar a una banda que tuvo su momento de gloria internacional a principios de los 80 y que, aunque no puede negar sus influencias, tampoco las esconde y sabe hacer las delicias del público que demanda rock clásico.

 

 

Helloween, Rock en  Rivas 2015, fotografía de Eduardo Moreno

Helloween, Rock en Rivas 2015, fotografía de Eduardo Moreno

Y a eso de las nueve, casi con puntualidad alemana, en el fondo del escenario se despliega una lona que a muchos nos pone los pelos de punta. Muchas horas perdidas entre clase y clase en la adolescencia dibujando el logo mítico de Helloween hacen su efecto 20 años después con inusitada fuerza. Esta vez un poco americanizado por la portada del nuevo disco de la banda, claramente dirigido a aquellas tierras, con una calabaza coronada como la Estatua de la Libertad. Helloween suponen la grata sorpresa de la noche, un grupo en un momento dulce para el directo, potente, incisivo y con la capacidad de atrapar a la audiencia presente en todo momento. El frontman, Andi Deris, imaginamos que fruto de sus muchas visitas a las islas Canarias, se la juega entre tema y tema con un más que correcto y divertido castellano (“¡De puta madre!”). Pero lo mejor un setlist que, como veremos con Judas, no se olvida del seguidor de toda la vida y suenan completas o en parte los grandes iconos de la banda germana: Eagle Fly Free y Dr. Stein para comenzar en alto, Halloween y The Keeper of the Seven Keys en un medley brutal, y para rematar Future World y I Want Out. Todos ellos muy bien adaptados a la voz de Andi Deris que, aunque no logra que olvidemos a Michael Kiske se gana el puesto de sobra. No faltan, claro está, algunos temas nuevos y del amplio recorrido que lleva la banda alemana después de su refundación en la que han ganado enteros, aunque no puedan nunca dejar sus clásicos por el camino, sería una pecado que nunca les perdonaríamos.

 

Mención aparte al resto de los músicos, enorme Markus Grosskopf con su lengua fuera al estilo Kiss durante medio concierto, un extremadamente delgado Michael Weikath que parece buscar un segundo plano, y el toque renovado de los nuevos miembros que han sabido mantener el nivel de una banda inolvidable. Feliz de ver que mi adolescencia no está perdida ni mucho menos.

Judas Priest en Rivas el 26 de julio de 2015, fotografía de Eduardo Moreno

Judas Priest en Rivas el 26 de julio de 2015, fotografía de Eduardo Moreno

Y llega el momento álgido, pasadas las diez y media de la noche y con el auditorio por fin en penumbra, cae el telón de Judas Priest dejando al descubierto una inmensa pantalla que rodea a la batería por todas partes. Van apareciendo los músicos de la banda mítica de Birmingham con sus afiladas guitarras y al fin, bastón en ristre como guiño a los que quieren decir que está acabado, aparece el inmenso Rob Halford, uno de los grandes iconos de la historia del rock, tan vivo como podáis imaginaros. Ante momentos así se apagan los sensores críticos y uno se pone a disfrutar, sobre todo cuando también con Judas, el temor que tenía de que los nuevos discos en los que uno ha navegado más bien poco en los últimos años, pudieran copar el set list, se ve totalmente infundado. Grandes clásicos que ya han hecho mella en los rincones más mitómanos del cerebro rockero que uno tiene en algún sitio vuelven a sonar a pocos metros con una potencia inusitada. Toda una experiencia.

 

Aún así hay que hacer algunas críticas. El sonido no me pareció perfecto, quizá algo estridente o eran mis oídos ya tocados por más de dos horas de música. Algunos clásicos estuvieron poco aprovechados, quizá deberían buscarse momentos mejores del concierto o preparar mejor a la concurrencia. En parte el concierto fue una sucesión de los grandes temas de la banda sin demasiada interacción con el público y quizá también poca movilidad entre los músicos, los ya sexagenarios pero también en los más jóvenes. El tempo de algunos temas no fue el mejor y, por ejemplo, el éxtasis que debería provocar en directo un temazo como Victim of Changes se quedó en el intento. Pero volviendo a poner el sistema en modo disfrute, ¿quién puede pedirle más a esa banda que tan felices nos ha hecho a algunos llenando la historia del rock de algunos de sus mejores momentos? Un concierto inolvidable en el que, con Painkiller, se desató el infierno en Rivas.

 

Grandes dioses del metal, vuelvan pronto, Rivas tiene el lugar perfecto para vuestro Valhalla. Aquí les esperamos.

 

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Acerca del blog

Blog de Rock, New Wave, Post Punk y Música Alternativa